Las primeras semillas de INLAND: » De padres e hijas «

Comparte esta entrada

Llevaba tiempo sin escribir nada en el blog para INLAND, como si el pasado año 2020 hubiese parado el tiempo, a pesar de su relatividad y parece inexistencia, yo lo he empleado para nutrirme de todo aquello que me hace sentir muy cerquita de mi esencia, así que en ese sentido ha sido toda una bendición.

Hay muchas cosas que me inspiran y tengo almacenadas esperando  ver la luz…,llevo años soñando con esta arquitectura y con todo lo que la rodeará, mi pequeño universo INLAND, un Universo tierra adentro que habla más de lo que sentimos y somos, que de lo que hacemos y aparentamos.

El fin de semana pasado fue realmente mágico para mí,  solo puedo deciros que he visto a mi arquitecta plasmada en la canción que cantaba el cielo en el instante en el que nací , ( me encanta llamar así a la carta natal ). Y es que alguien muy, pero que muy mágico, me ha enseñado que somos muchas personas dentro de nosotros, que no somos solo arquitectos, cantantes , artistas, magos, madres, hijas…somos pequeñas partes de las millones de un todo expresándose en esta vida.

Aquí te cuento de donde nacen las mías. Si decides iniciar el viaje con INLAND, de poner en sus manos , la casa que tu alma anhela, será bonito que conozcas cuál es su semilla.

Nací con unas preciosas alas mediterráneas en la montaña, pero muy cerquita del mar. He preguntado con insistencia a toda mi familia sobre cómo era de pequeña. Fui la primera en nacer, y parece que llegué con la alegría y la risa bajo el brazo, una energía desbordante, y unas ganas de aprender sin medida.

Jugaba mucho con mis muñecas y las cuidaba , pero mi juguete favorito era una casa desmontable en la que vivía la familia Airgam, parientes hogareños de los belicosos airgam boys ? ( tienes que haber nacido en los 70 para que esto te suene ).

Me producía un placer inigualable colocar la estructura, las cartulinas recortadas con pavimentos espantosos para cada estancia, puertas, ventanas y el mobiliario de colores, pero lo mejor de montar y desmontar, una y otra vez esa casa, era ubicar a la familia Airgam recogidita bajo aquel tejado de plástico rojo, me atrevería a decir que lo hice centenares de veces….tenía unos cinco ó seis años

Yo quería construir casas para que la gente fuese feliz en ellas,  tendrían suelos de colores, sanitarios de color rosa claro, suelos de quita y pon y techos rojos que solo se colocarían para la lluvia.

Mi padre era constructor y socio en una promotora que había fundado mi abuelo años atrás. Mi padre, todo sea dicho de paso, tenía que haber sido repostero.

Mi padre llevaba una libreta y un lápiz de carpintero rojo al que le sacaba punta con un cuchillo.

Cuando llegaba a casa, dibujaba chimeneas y detalles que a mí me parecían fascinantes, era jefe de obra, pero con siete u ocho años yo supuse que debía ser arquitecto.

Comencé a imitarle, a dibujar y pintar todo el tiempo, No os voy a decir que dibujaba detalles constructivos, en absoluto, dibujaba princesas aladas de melenas infinitas, rescatadas de las mil y una noches.

Y quise ser artista, porque los artistas, pintan todo el tiempo.

Mi padre, era muy delgado, jugaba al fútbol y escuchaba en el coche todo el tiempo a Julio Iglesias, así que  di por sentado que debían ser amigos. También era amigo del director de la coral de mi pueblo en la montaña. Yo era un gorrioncillo que no paraba de canturrear , así que un día, en una celebración en casa, me sacaron del cuarto de juegos y me vi de pie en el centro del comedor de mi casa, en un casting inesperado. «Canta Jesu «…

Empecé a cantar con 9 años y gracias a aquellas voces blancas, pude viajar desde que era una mocosa. Ahí despertó mi viajera, y decidí que algún día viajaría a Egipto.

Y entonces, quise ser arqueóloga, porque a los diez años, sabes que los arqueólogos solo van a Egipto.

Mi padre leía unos libritos que se llamaban Selecciones del Reader’s digest. A mi hermana mediana y a mí , nos compró todos los cuentos y comics habidos y por haber, mi favorito, «Experta en magia», de la colección de las Nieblas de Avalon.

A los doce años, hice que me comprase todo un coleccionable por fascículos de una enciclopedia sobre psicología. Hace unos años abrí algún tomo y me quedé atónita, pues todos los test estaban completados y había notas en lápiz en los bordes.

Ya parecía tenerlo claro, lo mío sería ser una mezcla entre psicóloga y hada Morgana

Así que mientras miraba las estrellas,( eso no he dejado de hacerlo ), preguntándome hasta dónde existiría el Universo, llego el momento de decidir, y volví a mis 5 años, a mi casita de techo rojo y a la familia que viviría dentro, sería arquitecta.

Después de veinte años de profesión, la vida te va redireccionando, quieras o no,  si te paras y escuchas , empiezas a comprender y encajar tu puzle vital.

Qué sucede si sientes en lo más profundo de tu corazón :

que eres, ideadora de espacios que dialogan con el entorno

viajera, aventurera y te impregnas de cada lugar que visitas y de sus gentes,

que sientes las energías de los lugares y sabes que puedes hace magia con ellos,

tienes el don de escuhar y empatizar, sabiendo que puedes ir más allá de la arquitectura

puedes sanar a través de los espacios haciendo que las personas se sientan bien en ellos

tienes el don de armonizar

te sigue gustando cantar y danzar, reconocerte parte cíclica de un todo y ver la magia en todos los lados…

entonces, y solo entonces, María Jesús se desdibuja y aparecen todas sus partes , preparadas para darse al mundo

así ,nace INLAND

Gracias Papa

Anterior

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *